Icono del sitio

Sobre Cơm Tấm Ninh Kiều aposté con Rodney y gané

Esta visita la tengo en mente desde hace tiempo. Para ser exacta, desde el 15 de abril. El contexto es que Rodney, Keidi (mis hermanos) y yo fuimos a una cena que tuve que proporcionarles por motivo de control de daños. Pueden ver esa historia aquí. Aquella vez, Rodney se decidió por un restaurante vietnamita localizado en Brooklyn. “Ah, pero tengo el mejor sitio para pho!”, le conté. No sirvió de mucho pues ya tenía bien en mente que nuestro viaje sería en dirección a ese lugar específico en BK. Acordé con el para que me dejara demostrarle que sé sobre el mejor sitio para disfrutar de este tipo de cocina. El tipo de apuestas que tendemos a hacer.

Entonces, aquí estamos. Seis meses después y luego de un período turbulento en nuestra relación (razón por la cual no habíamos venido con más premura para aclarar el asunto del restaurante), por fin llegó el momento de debatir si tenía la razón en cuanto a este lugar. Cơm Tấm Ninh Kiều se encuentra localizado en el 2641 de Jerome Ave en el Bronx, Ny. Este restaurante está especializado en comida vietmanita, concentrado en platos típicos y de estilo hogareño del país. 

Llegué aquí por mi amigo Deonisis en el 2020, y desde entonces visito de manera consistente y he traído a varios amigos con la felicidad de que disfrutemos de este bello tesoro. Recuerdo que me fascinó su puerta amarilla y una vez adentro, el olfato entró como sentido predominantemente estimulado. Un rico olor impregnaba el lugar; los detalles de lo que podría ser no lo tenía claro, solo reconocí que me llegaban los indicios de que se estaba cocinando bueno.

Ya en tiempo actual, tomamos el bus Bx12 y unos 20 minutos después, arribamos a las vecindades. Colorido y de movimiento, como el Bronx bien sabe ser, me alegra sobremanera el hecho de que di con un restaurante así de bueno en este condado que queda a corta distancia de casa. 

Llegamos y ahí está la famosa puerta amarilla. Luego de intentar descifrar el trípode y resignarnos por unos cuantos selfies, entramos, nos sentamos, y Rodney comienza a ojear el menú. Ya yo sé lo que quiero, así que en mí caso, ojeo el lugar para retener algunos detalles que les pueda contar.

El restaurante es sencillo en su decoración, de colores tierra en las paredes y mesa, y destellos llamativos con el azul claro de algunas de sus sillas y el amarillo del techo. Espacioso pero no en demasía, las mesas, que apenas llegan a nueve, están listas para grupos grandes. Y es necesario. Tiende a ponerse bien movido aquí. 

De nuevo, no necesito el menú para ordenar. Siempre caigo en la misma tentación: Pho Tai Nam – Beef Pho con la petición de que sea de vegetales y con el caldo de carne, pero sin la carne. Les confieso que desde la primera probada aquella vez con Deonisis, cada una de las veces que como esto (sin ni una pizca de exageración), después de la primera bocanada, cierro mis ojos, sonrío por dentro y por fuera, y se me sale el mmmm de la delicia probada. Este mmm, hace aparición por intervalos mientras como, también siendo siempre así en cada visita. 

El Pho Tai Nam – Beef Pho, que también fue ordenado por Rodney, se compone por fideos, rodajas de carne de res, cebollas, cebolletas y cilantro, en un rico caldo ardiente y perfectamente balanceado entre salado y dulce. Me parece que el anís estrella anda por ahí haciendo de lo suyo. Umami es lo que utilizaría para describirlo, sin temor a equivocarme. Viene además acompañado de brotes de habichuelas, limón y rodajas de ají picante. 

Les advierto que este plato es altamente abundante en caldo y alimentos y en teoría, se podría comer solo esto y quedar mucho más que satisfecho, pero para fines de que vean otros platos, decidimos ordenar una de mis entradas favoritas y Rodney se aventuró en una nueva para los dos. 

Yo me fui con mi acompañante predilecto al pho, un Cha Gio – Spring Roll, rollo relleno de cerdo molido, taro y fideos cristalinos envueltos en un crujiente papel de arroz. Estos lo sirven con hojas de lechuga y menta, acompañada de una salsa dulce. Los rollos llegan picados en tamaños de bocados, los cuales podemos envolver en las plantas y sumergir en la salsa para un efecto extra bomba, aunque comerlos por sí solos es lo suficientemente bomba. En mi caso, alterno las formas. 

Pho Tai Nam – Beef Pho (sin carne)
Cha Gio – Spring Roll
Sugar Cane Caramel Latte
Pho Tai Nam – Beef Pho
House Garlic Noodle

House Garlic Noodle fue la genialidad que afortunadamente ordenó Rodney. Fideos hechos con mantequilla marrón, ajo y queso parmesano. Este también va directo al punto de enamorarte. Continuando la línea de toques dulces, los fideos son servidos en una porción moderada y cargan un sabor apetitoso para poner al estómago en órbita de seguir comiendo rico.

Para beber pido el Sugar Cane Caramel Latte, hecho de leche, caramelo y perlas de tapioca. En esta ronda no lo pedí, pero tambien les recomiendo con mucho fervor el  Bánh Mì Suon | Flame grilled pork chop, un rico emparedado de chuletas de cerdo, relleno de zanahorias y cebollas a la juliana, y cilantro. 

Con nuestra mesa salpicada de diferentes ricuras comenzamos a comer. La plática no estaba tan fluida; con esos sabores tan ricos la verdad que se le complica a la boca y al deseo el estar haciendo otra cosa que no sea acomodarse para el próximo bocado. Pero de vez en cuando conectamos y aprovecho para ver si ya puedo saber el veredicto. No olvidemos la misión: ¿es este el mejor sitio de pho? “Si, son muy buenos. De aquí le gana los fideos y el caldo, definitivamente. No me gusta tanto la carne”, comparte Rodney. Ya sabía yo.

El restaurante continúa en un flujo constante de personas. Las mesas están todas llenas y la fila para recogidas y entregas se extiende, se acorta y se extiende otra vez. Vamos compartiendo gustos aquí entre los muchos presentes y ausentes. Me hace recordar los halagos de gran categoría que le han llegado al lugar: reconocimiento Michelin, artículos destacados en portales como The New York Times y Eater NY, y personas como yo, que exprime el recurso de la publicidad de boca en boca, regando la buena noticia que son ellos, y visitándolos con compañía que repiten y que se estrenan. 

Esta visita ha sido todo un éxito. Arrancó por una tensión mermada, prosiguió con compartir y degustar de una comida sabrosísima, y terminó con un apetito saciado y una relación que volvió a un estado más armonioso. Ah! Ah! y la ñapa, confirmamos como cierta mi teoría. Gracias Cơm Tấm Ninh Kiều por ser tan lindo conector de tantas cosas. 

Deja un comentarioCancelar respuesta

Salir de la versión móvil