¡El Latin Night Market a esquinas de casa!

Hace unos meses atrás, cuando me enteré de esta noticia, de la existencia del Latin Night Market y que se celebraría a esquinas de mi casa, fue un automático agendar en el calendario. El primer evento de gran escala celebrando la gastronomía y cultura latina e hispana, arropó parte de la calle Dyckman en un encuentro que al culminar exitosamente su primera edición, ya se escuchaban las voces de que el próximo año vendrán por más.

El Latin Night Market se estrenó este pasado viernes 29 de septiembre como agregado a la celebración de la Herencia Hispana y dio tremendo palo. En Dyckman, empezando por Dyckman Plaza hasta los inicios de Inwood Hill Park, la calle se cerró y las carpas, activaciones y tarimas se montaron para brindar una noche con un popurrí gastronómico, presentaciones artísticas tradicionales de diversos paises y música para ponerle más sazón al asunto. 

Mi madre fue mi acompañante por la noche. Salimos a las 7pm y 10 minutos después estábamos entrando por Plaza Quisqueya, como si fuera una de nuestras vueltas típicas al barrio. Allí, en la primera tarima de presentaciones artísticas, nos topamos con Xianix Barrera Flamenco. Con la fuerza y sublimidad característica de este género, disfrutamos un buen rato de lo que fue una de las tantas presentaciones artísticas del día. 

Proseguimos a recorrer Dyckman y vamos entre las personas yendo y viniendo, pasamos por un área verde artificial para disfrutar sentados de los artistas y la activación de Paramount Pictures con una estación de fotos de la película One Mountain, Una Familia. 

Nos dirigimos para entrar al área de comida y damos los pasos para ser parte del mar de gente que vino a comer. Ya para las 7:30pm, el encuentro iba más que viento en popa. Del lado derecho e izquierdo de Dyckman las carpas se alinean y andaban cargadas de los platos de 21 restaurantes y negocios que están en suelo americano pero llevando en alto los sabores de su país: Puerto Rico, Venezuela, Jamaica, República Dominicana, y así fueron sumándose otros de Latinoamérica y el Caribe. 

Vamos caminando y veo platos en manos y casi a todos los quiero probar. Linda forma de conectar con los demás: “¿Y eso, qué es? ¿Dónde lo conseguiste?” Así todos fuimos descubriendo lo que venía más adelante sin haber llegado: papas cargadas, costillitas a la BBQ, postre, jugos naturales; en fin, muchas tentaciones para el paladar.

Para entonces, las filas eran largas y parecía que no íbamos a dar con un lugar para empezar con las degustaciones. En muchas estaciones con un tiempo de espera de 30 minutos en adelante. Casi al final del tramo de comidas, dimos con The Pincho Truck, comida callejera de Puerto Rico. Yo pedí el Pincho de Churrascos, dos brochetas de arrachera marinadas y asadas, servido con pan, tostones y con su famosa salsa chimichurri de la casa ($22.00 sin impuestos). En el caso de mi madre, los Pinchos de Pollo, dos brochetas de pollo a la parrilla servidos con pan y tostones ($16.00 sin impuestos). “La espera será de 30 minutos, puede dar una vuelta y volver en un rato” y así lo hicimos. 

Dando estas vueltas me topo con lo que parece un milagro: una fila corta, de rápido movimiento y de papas fritas..¡Aquí es! Llego a Bel-Fries, carro de comida con conos de papas fritas y conos de “palomitas” de pollo. Las papas fritas y salsas artesanales de acá se elaboran desde cero con productos locales frescos de la granja. Me fui por mis queridas papas fritas en cono ($10.00 sin impuestos) y las apareé con un aderezo de mayonesa de trufa negra. Las papas de buen tamaño, grosor y con poca grasa, fueron a la perfección con este aderezo de sabor sutil pero bien sentido. Para los fans de las papas fritas, estas son altamente recomendadas.  

Nos acompañó este cono de papas mientras disfrutamos de las demás partes de la experiencia. Seguimos recorriendo el tramo de la calle, salimos del área de comida acercándonos al parque de Inwood y entramos a un espacio destinado a los comensales del evento, con sillas y mesas alrededor para tomar aire y dar unos cuantos bocados.  

Decidimos continuar caminando y nos topamos con la otra tarima de la noche y justo a tiempo pues allí estaban mis queridos de Afro Dominicano. Fiel a su misión, esta banda enciende la escena musical con su propuesta que fusiona los sonidos folklóricos dominicanos con géneros como la samba, el funk, el rock, y demás, y fue lo que justo vimos esta noche: una descarga de energía tanto en tarima como en el público, de colores musicales, baile y gozo. 

Logré presenciar parte del discurso de algunos representantes comunitarios y de la ciudad. Entre ellos Carmen de la Rosa, Concejal del Distrito 10 y Manny de Los Santos, Asambleísta del Distrito 72. Ambos orgullosos y eufóricos por un día exitoso y por ser parte del motor que movió la presentación de un evento que dinamizó la zona y que promete ser una parada de buen entretenimiento para el Alto Manhattan. 

¿Ya estará lo otro que ordenamos?, le pregunto a mi madre. Voy de nuevo al mar de gente, y de nuevo viendo platos en mano que quisiera probar, llego a mi destino esperado. Unos cuantos minutos después salgo victoriosa con mis órdenes y nos disponemos a darle para abajo a estos pinchos. Mi churrasco estaba bien bueno, suavecito y término bien cocido, como lo pedí. No estaba sobre sazonado ni grasiento; pude apreciar el sabor de un buen corte carne y de buena preparación. Ciertamente su salsa chimichurri le queda a la perfección. Dos tostones jumbo le acompañaron y, para lo exigente que puedo ser con los tostones, ¡me alegra saber que pasaron la prueba! No cargados de sal ni empapados de aceite, estaban al punto. Todo no duró nada en el plato. Y, para mi, una buena señal de su calidad, es que dormí sin malestares estomacales y al otro día me levanté así mismo. 

Ya recorriendo de vuelta el mismo camino de llegada, sigo disfrutando de ver la asistencia: mi barrio con un evento de este calibre, exaltando la herencia hispana y latina con tanta distinción; mi comunidad volcada en la calle, disfrutando pacíficamente y con alegría, y palpar representantes de la comunidad procurando asegurar espacios y actividades de entretenimiento para su gente. Por cierto, al día siguiente pasé por la zona del evento para encontrarme con la linda imagen de las calles limpias y los zafacones recogidos. Mención bien especial se merece los organizadores de este evento, MHG Events, que lograron montar un proyecto de asistencia multitudinaria (10 mil personas), con una ejecución impecable, organizada y estratégicamente pensada para el disfrute de todos. 

“Me pareció muy bonito, muy original. Nunca había ido a un evento así. Quedé muy satisfecha por lo bonito que se dio todo”, me cuenta madre. “Comí pinchos de pollo con tostones y me encantaron. Los pinchos al igual que los tostones estaban muy buenos. Además de esto, lo que más me gustó fue la música. La chica que bailó flamenco..fue la parte que me gustó más”, concluye mami al resumirme la noche. 

Dicen que barriga llena, corazón contento. Se aplica aquí, aunque la alegría de este corazón se lo ocasionó también el haber pasado una experiencia bien pensada y realizada, con rica comida, buena música y ver un Alto Manhattan que se vuelve más y más sabroso para experimentar.  

¡Nos vemos en la próxima vuelta Latin Night Market! 

Una respuesta a «¡El Latin Night Market a esquinas de casa!»

  1. Avatar de anchorfulwood1987

    wow!! 77Mis hermanos, el puente de Brooklyn y yo

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  1. wow!! 77Mis hermanos, el puente de Brooklyn y yo

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