Les confieso que este es un post de amor, luego de ciertos momentos no tan amorosos que tuve conmigo misma. Me estaba sintiendo un poco mal por no haber podido llegar a todas las ideas que pensé traer por acá.
En un momento me agarré a mí misma antes de entrar en ese canal de congelamiento por el tiempo que pasó y el autocuestionamiento, y vi una luz en el camino. Como casi todo en la vida, siempre hay un ángulo desde donde poder aferrarse.
Decidí entonces hacer de este San Valentín, y sus celebrativas formas de expresar amor, con fuerte énfasis en las parejas, una lluvia de regalos acertados para mí: la persona desde donde emana todo esto y quien tiene que estar en buenas condiciones para poder seguir avanzando y estando presente.
Si algo me enseñó el surf – no se engañen por esta oración previa, tomé literalmente una decena de clases que me regalaron metáforas únicas y muy apreciadas de la vida, es que sí, se siente bastante perder surfear una ola… pero también es cierto que siempre vendrán más y que habrán otras.
Con esa premisa decidí hacer las cosas que me gustan, ponerlas al día e ir contándoles cómo han seguido las cosas por esta hermosa ciudad que siempre me ha tenido enamorada.

Para mi celebración de San Valentín preferí quedarme local y probar algunas cosas que he querido experimentar en esta comunidad que va creciendo precipitadamente. De camino, recorriendo Broadway, iba recordando mis últimos eventos y encuentros, tanto caseros como públicos, que impactaron lo que va de mi febrero.
Creo que este mes fácilmente podría ser el mes de la hispanidad, con eventos que me llenaron de orgullo y emoción.
Empezando con la hermosa, cautivadora y ¡perreo, baby! presentación de Bad Bunny en el medio tiempo del Super Bowl 2026, celebrado 8 de febrero de 2026 en el Levi’s Stadium en Santa Clara, California (EE. UU.), como parte del Super Bowl LX, uno de los eventos deportivos más vistos del año. Con actuaciones previas de Charlie Puth, Coco Jones, Green Day y Brandi Carlile, nada como esos minutos de lo que haría Benito en una tarima y en un espacio netamente gringo, en tiempos de unos Estados Unidos hiper-nacionalistas, para tenernos a todos a la expectativa.
Ese día recuerdo haber despertado y, a los pocos minutos, empezar el pensamiento de: ¿Y cómo estará Benito ahora mismo? Todo el día, como si fuera un primo lejano – y ahí vamos eh, pues cargamos el apellido Martínez, estaba igual de nerviosa por alguien querido que estaba a punto de hacer historia.
Y así mismo lo hizo. Aterrizó el show en una presentación cálida y familiar. Empezó en los cañaverales, luego subió a la tarima y luego bajó de nuevo, recorriendo pasillos recreados del barrio, gente, calles, bodegas y bares. La realidad del día a día, esta vez iluminada por la voz latina.
Para mí fue un espectáculo distinto: no una sucesión de tarimas elaboradas desconectadas del público, sino una narrativa viva. Arrancando con Tití Me Preguntó – porque, ¿para qué perder tiempo?, pasando por Yo Perreo Sola, donde la presencia femenina rompió con fuerza; esa toma ingeniosa desde el techo de la casita mientras Bad Bunny perreaba con el grupo de bailarinas que estaban el piso fue oro puro. Y cuando sonaron aires de Gasolina de Daddy Yankee y Dale Don Dale de Don Omar, por poco me da algo pensando que aparecerían en escena.
La aparición de Ricky Martin con Lo Que Pasó en Hawaii y Lady Gaga con Die With A Smile le dio un soporte simbólico potente: unión latina y validación estadounidense en un mismo escenario. Y quienes lo llevaron al escenario, dos iconos desde sus perspectivas representaciones.


Desde los centenares de arbustos/gente hasta la producción y la logística de recrear el espíritu de toda una comunidad en 7 apenas minutos, fue una presentación que me llenó de orgullo de una forma que hasta a mí me sorprendió. La necesidad de ocupar espacio, de mostrar nuestra peculiaridad y aporte latino en el paisaje del mundo, especialmente en el estadounidense, no es algo para tomar ligeramente. Es algo para defender con firmeza. Porque lo unico más fuerte que el odio, es el amor. ¡Felicidades a Bad Bunny y equipo por tremendo touchdown!
Volviendo al día de hoy, llegué a Happy Cake Bistro, en el corazón de Inwood, sobre Dyckman. Un bistró dominicano que eleva los sabores tradicionales de nuestra gastronomía latina con una mirada contemporánea y cuidada. Cada plato refleja intención: recetas de sabores familiares, pero presentadas con una estética moderna y llamativa que transforma la experiencia en algo especial.
El espacio estaba preparado para las celebraciones amorosas: un arco en forma de corazón en la entrada, decoraciones rosadas y rojas, postres en forma de flor, corazón y ositos. Aquí tenían clara la misión.
Revisando el menú, como prefiero degustar varias opciones sin salir de un presupuesto manejable, me fui por unas berenjenas rellenas de queso con salsa rosada. Presentación linda, tamaño que aunque pensé pequeño resultó satisfactorio, y de sabor es bueno, aunque no necesariamente repetiría.


Miro a mi alrededor. Un lugar acogedor que siempre veo lleno. Colores pasteles, toques de decoración victoriana; el espacio busca hacernos sentir parte de una experiencia elevada.
Y eso me hizo pensar en la otra experiencia reciente que me alegró profundamente: la 8va edición de Dominicans On The Hill, evento fue creado y organizado por el representante estadounidense Adriano Espaillat (NY-13) en Washington, D.C.
Un espacio que conecta voces dominicanas en EE. UU.: líderes, emprendedores y defensores que trabajan por mayor representación y participación cívica. Impulsa conversaciones de política pública, liderazgo y celebración cultural. Y en esa edición, honraron a mi padre con el Community Award por su trabajo en Santo Domingo Invita.
Santo Domingo Invita, programa de televisión estilo revista sobre entretenimiento, turismo y cultura dominicana, fue la empresa que sostuvo a mi familia y la razón por la cual tengo un serio enamoramiento con mi país de sangre y crianza. Tuvimos el privilegio de servir como puente entre el dominicano ausente y la tierra que tanto ama.


Recorrimos playas, gastronomía, deporte, historia y avances. Conversamos con innumerables personalidades. Entramos, semana tras semana, en la sala de millones de televidentes para hablarles de las grandezas con las que hemos sido bendecidos en República Dominicana.
No pude disfrutar el evento completo por razones de tiempo y trabajo, pero fue un día que me llenó: viajé en un bus lleno de dominicanos compartiendo y hablando como nos caracteriza; conocí al cantante salsero José Alberto El Canario; conecté con amigos y creamos nuevos lazos con personas que comparten la pasión de resaltar nuestra dominicanidad.
Paso de los recuerdos a la actualidad y regreso al restaurante. Pienso en cómo este lugar ha logrado adaptarse a los estilos de experiencia culinaria de Nueva York sin soltar los sabores latinos que forman parte de nuestra identidad. El postre -donde claramente han sobresalido, es donde esa imaginación vuela con más fuerza.
En esta ocasión me fui por el Raspberry Mousse: ligero, cremoso, con frambuesas frescas donde el dulzor y el ácido se encuentran en perfecto balance. Textura suave, interior cremoso pero firme. Me encantó. Este sí lo repetiría.


Va cerrando la noche y el restaurante baja revoluciones. Sigo viendo celebraciones de amor: familias, parejas, madre e hijo, y solitarios como yo. Fue lindo recordar un febrero que inició con grandes emociones y que, a dos semanas de empezar, nos haya traído hasta esta celebración especial.
Pongo fin a esta escritura recordando que el amor es el motor que nos mueve: los lazos que decidimos emprender, los “hasta luego” por mejoría, las luchas necesarias, los sacrificios para crear cambios, los pequeños gestos que confirman que sí, cuando hay atención, hay importancia. El amor es respeto, admiración, cuidado, hacia el otro y hacia nosotros mismos.
Mientras la noche sigue su curso, camino por el parque Fort Tryon Park rumbo a casa, contenta por tanto amor. Y recordando que lo bonito de surfear no son solo las olas que ya nos levantaron en el mar, sino las que todavía están por venir.


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